lunes, noviembre 27, 2006

¿Sabes lo que te quiero decir?

Que no me dejes comprar las cosas cuando yo quiero; sentarnos en todos los bancos del camino para decidir donde iremos a comer; un largo abrazo o sentarnos como la primera vez; recorrer calles que no has visto jamás empeñado de que allí esta el telepizza; discutir sobre quien a cojido primero el sobre de jabón; escuchar a Miguel (o Miquel) decir tu nombre; que me desesperes con los ànecs, petons, gats, gossos i el saps aquel que diu; que el tomate sea orlando; ver películas tontas y tener que sacar las entradas para guardarlas; escuchar tus "finas" expresiones; ir al Decatlhon para sentarme en todos los bancos; pelearnos por el mando y terminar de ese modo; que me enseñes Barcelona; que des un billete de 20 y expliques lo que es; comprar loteria de navidad y engañarme con los horarios; perderme en mi ciudad dos dias seguidos; le tires congitos a los monos; me hagas fotos de improvisto; tus preguntas insistentes, con respuesta marcada y compremetedoras; que me tires el mando de la TV y los paquetes de pañuelos; que me repases las uñas; dormir dos horas en cada sitio...

No quiero olvidar como mirar.
...no es justo....

lunes, noviembre 20, 2006

Domingos en la tusa

Mi luna está enferma.
Esta semana la ha tomado conmigo, e intenta tirar por suelo muchas cosas.
Desaría enviar un mensaje de aquellos tan raros y poder escuchar una vez más esa voz, esa que tantas lágrimas ha secado. Explícame como lo hago para borrar de la mente un recuerdo como ese...lo comparo (mierda) y no puedo. He perdido, lo reconozco, pero lo peor es que no tengo fuerza para luchar. Y le dejo escapar sabiendo que hago lo contrario de lo que debería hacer...y me da miedo comprobar que comunica...que no esta disponible, que su mente no esta presente y que no seré más que una foto y un puto comentario.
A veces desearía tanto volver a cantar al oído aquellas canciones, bajar los domingos muerta de frio y de miedo y comprar las bolsas de chuches y chocolate e ir al bar por vergüenza. Pero no los hay...
Dime cómo lo hago para no sentirme igual que me hacías sentir tú. Dime cómo lo hago para que mi mente no vaya más allá y mis palabras sí.
Quizás la distancia no es lo lejos que estemos, sino lo que nos alejamos.
Ójala pudieras volver a leer mis pensamientos y decirme que soy la cosa más tonta que has visto nunca...

lunes, noviembre 13, 2006

Puntos


Cierro los ojos y veo el mapa en el que se marcan los acontecimientos con un punto.
Algún día me gustaría saber cual de todos ellos soy yo. A veces me siento el más pequeño de todos ellos, ese que se encuentra medio escondido entre otros mayores. Otras veces me considero uno de los grandes, de los importantes del momento.
A veces no entiendo porque soy un punto en ese mapa. Yo sólo quería mirar desde la lejania y rozarlo, y resulta que ahora formo parte de él.

martes, noviembre 07, 2006

Palabras

...Odio las palabras que sólo son palabras...


...si vas ha hablar por decir algo, no hables...

lunes, noviembre 06, 2006

Ráfagas


A veces me pesan los ojos y la cabeza.
El pez con el que compartí piso me explicó una vez que hay personas que te crean un sentimiento que duele y te viene si avisar, por una palabra, un gesto, una mirada... Y yo lo sentia por él, pero más lo siento ahora....
Las ráfagas de viento provocan la llegada de viejas sensaciones a mi inexplicable cabeza... aquellas sensaciones que un día odie y que ahora odio de nuevo. Y las odio can una gran fuerza.
Sólo me dejan fuerza para colgar, girarme, sentarme ante el reflejo y dejar que salgan sin más, sin que nadie pueda observarme y sin tener que explicar demasidas cosas... O gritar con todas las fuerzas que me quedan y perder hasta el úlimo hilo de voz.
En ocasiones quisiera poder llamar y explicar sin más lo que pasa por mi cabeza, pero sé que no puedo, nunca es el momento, nunca es mi momento... y en el fondo me alegro que sea asi...
Y sé el motivo, y duele más pensarlo...
Cuando pido silencio es porque deseo silencio... no me gusta el leve murmullo que queda en la lejania.

Me pesan los ojos y la cabeza.
Escuchar la misma canción todo el día puede ser debastador para la mente humana... Por mucho que te encante la música