
Reirnos de todo y no pensar.
Porque mañana al fin es viernes, y quiero salir, reirnos y no pensar. Sentarnos en un banco porque es pronto y no sabemos que hacer. Ir hacia el callejón y luego marcharnos porque no hay nadie y nos da cosa.
Reirnos de todo y no pensar.
Porque hemos inventado el humor ininteligente y nadie aparte de nosotras entiende las coñas. Y estas coñas pueden durar una eternidad.
Reirnos de todo y no pensar.
Porque las locuras se superan cada noche y sino, las buscamos. Y entonces nos perdemos en la discoteca más enana.
Reirnos de todo y no pensar.
Porque ya compramos (bueno, compras) las botellas de dos en dos.
Y porque nos saludamos en la taquilla cada vez que viene un cliente, hacemos meriendas de dos horas y pasamos del encargado, pensamos en que casa hay más botellas antes de encaminarnos, tenemos mogollón de céntimos para pagar la alfombra de entrada del piso, nos tiramos "puas" constantemente, nos explicamos las cosas 40 millones de veces, nos metamorfoseamos cuando nos da la gana y luego todo queda allí, tenemos secretos que duran ocultos un par de semanas, jugamos a juegos de 4 palabras que suman uno, tenemos una bebida mágica, me sigues el rollo como nadie y porque no entiendes mi perdidas!!!!
Suerte que nos toca seguir nadando juntas... porque sino creo que me ahogaría.