Asegura que la oscuridad es su mundo, afirmando que todo tiene una fácil explicación en estas horas y que no puede existir acontecimiento alguno que poseea una importancia trascendental para su vida. Por ello le gusta, en la oscuridad puede desaparecer, no regresar, camuflarse entre la gente y las intenciones...
Dice que una vez vio el sol. Quedó maravillada de su magnitud, su grandeza, su belleza, el calor que desprendía, se sintió protejida, agradablemente pequeña rodeada por los fuertes rayos del astro...allí donde iba sólo podía ver al sol, y en su mente no existía otro pensamiento hora tras hora. Sintió miedo, mucho miedo, pero la curiosidad era superior, y la luz que desprendía la hacía sentirse fuerte para afrontar esos miedos...asegura que no podía evitarlo, se trataba de una fuerza extraña que la arrastraba hasta él...
Pasó mucho tiempo cerca del astro rey...y tanto se acerco y tanto le miró que su piel cambio de color, hasta llegar a quedar enrojecida y dolorida por su fuerza...
Desde entonces vive mirando las estrellas, intentando no aproximarse al sol, evitando sentir su calor y observar su magnífico color... en ocasiones se ha acercado lentamente a las horas en las que se ocultan las estrellas para dejar paso al sol... a visto algunos destellos de sus rayos y se ha dejado tocar por ellos, en ocasiones juega con ellos, en otras comparte risas, otras le dejan huellas, otras un amargo sabor de boca... pero su piel sigue marcada por las quemaduras y aunque la fuerza de estos es mínima recuerda el dolor producido por unos rayos importantes...
Y mientras mira las estrellas cada noche no puede evitar pensar y desear volver a ver al sol, aunque eso signifique sentir el dolor en su piel.
10 - Agosto - 06
