viernes, marzo 23, 2007

Vive mirando una estrella, siempre... en estado de espera

Cuenta que descansa por el día, para poder observar las estrellas que salen por la noche. No le interesa la claridad, el sol, el calor de la mañana, el canto de los madrugadores pájaros, el murmullo de la gente...
Asegura que la oscuridad es su mundo, afirmando que todo tiene una fácil explicación en estas horas y que no puede existir acontecimiento alguno que poseea una importancia trascendental para su vida. Por ello le gusta, en la oscuridad puede desaparecer, no regresar, camuflarse entre la gente y las intenciones...
Dice que una vez vio el sol. Quedó maravillada de su magnitud, su grandeza, su belleza, el calor que desprendía, se sintió protejida, agradablemente pequeña rodeada por los fuertes rayos del astro...allí donde iba sólo podía ver al sol, y en su mente no existía otro pensamiento hora tras hora. Sintió miedo, mucho miedo, pero la curiosidad era superior, y la luz que desprendía la hacía sentirse fuerte para afrontar esos miedos...asegura que no podía evitarlo, se trataba de una fuerza extraña que la arrastraba hasta él...
Pasó mucho tiempo cerca del astro rey...y tanto se acerco y tanto le miró que su piel cambio de color, hasta llegar a quedar enrojecida y dolorida por su fuerza...
Desde entonces vive mirando las estrellas, intentando no aproximarse al sol, evitando sentir su calor y observar su magnífico color... en ocasiones se ha acercado lentamente a las horas en las que se ocultan las estrellas para dejar paso al sol... a visto algunos destellos de sus rayos y se ha dejado tocar por ellos, en ocasiones juega con ellos, en otras comparte risas, otras le dejan huellas, otras un amargo sabor de boca... pero su piel sigue marcada por las quemaduras y aunque la fuerza de estos es mínima recuerda el dolor producido por unos rayos importantes...
Y mientras mira las estrellas cada noche no puede evitar pensar y desear volver a ver al sol, aunque eso signifique sentir el dolor en su piel.

10 - Agosto - 06

martes, marzo 13, 2007

Stop


Me gustaría poder parar el tiempo. Impedir que las palomas vuelen y se separen. Porque cuando vuelan lo hacen en direcciones opuestas y sólo el destino sabe si se volverán a encontrar algún día.
Quizás tenga que luchar contra el destino.
Sólo quiero poder parar las cosas cuando son tan increíbles que parecen sacadas de alguna novela de ficción. Volver a sonreír sólo por ver como se ilumina la pantalla y tener la necesidad de volver a marcar el número en cuanto se apaga. Mantener conversaciones de hasta 5 horas sin nada que explicar, sólo apoyar el móvil al lado de mi oído y dormir escuchando tu voz, pensando que estas a mi lado. Quiero llamar porque si. Quiero que me llames porque si. Enviar y recibir mensajes inesperados que logran hacer brillar los ojos. Seguir pensando que desplazarme por 3 días es una simple locura que me encanta. Esperar sin comer a que aparezca la ventana con tu nombre. Escucharte sea la hora que sea, estés con quien estés, sólo porque las sábanas ya nos cubren y dejar de lado las ocupaciones.
Pero volamos, y nos separamos. Y nos separamos de muchas y diferentes maneras. Y a veces siento que ya es tanta la separación que no puedo hacer todo lo que antes me ponía los pelos de punta. Y quiero hacerlo, y me quema por dentro.
Ya no sé ni lo que pienso, ya no sé en que lado estoy. Me siento tan triste por ver como suceden las cosas sin motivo que no sé como actuar, y entonces me voy alejando más.
Lo siento.

jueves, marzo 08, 2007

GRITAR

A veces quisiera gritar, gritar y GRITAR!!!!!!!!!!!!!
Llega un momento en que no sé otro modo de hacer las cosas. Niño no toques eso... y el niño va y lo toca. Niño no toques eso... y el niño va y lo toca. A la mierda, toca lo que quieras, pero luego no vengas a decirme que has roto el jarrón. te he dicho que no lo tocaras.
Una vez más.... y sólo sé negar con la cabeza.
Y luego tengo la oportunidad delante, y no sé como decir lo que retumba en mi cabeza. Deseo lo que más miedo me da perder. A veces, eso es como quitarte la losa que llevas en la espalda. Que has llevado durante un tiempo y notas ya como empieza a hundirse en ti. Es un descanso.

lunes, marzo 05, 2007

Rescatando viejas agendas


Algunas veces cuando lees manuscritos super antiguos te das cuenta de que todo sigue un ritmo, que es el que tú marcas. Puede ser que veas que los problemas perduran pero que cambia tu mentalidad a la hora de enfrentarte a ellos, gracias a la edad. Pero lo que más me gusta es que esos manuscritos te favorecieron en un momento y ahora, al releerlos, te acuerdas de todas aquellas situaciones.

Y una frase memorable, bueno 2:

- a ver si te atreves con esto

- siempre tuya.

Miércoles 11 febrero 2004