
A veces me pesan los ojos y la cabeza.
El pez con el que compartí piso me explicó una vez que hay personas que te crean un sentimiento que duele y te viene si avisar, por una palabra, un gesto, una mirada... Y yo lo sentia por él, pero más lo siento ahora....
Las ráfagas de viento provocan la llegada de viejas sensaciones a mi inexplicable cabeza... aquellas sensaciones que un día odie y que ahora odio de nuevo. Y las odio can una gran fuerza.
Sólo me dejan fuerza para colgar, girarme, sentarme ante el reflejo y dejar que salgan sin más, sin que nadie pueda observarme y sin tener que explicar demasidas cosas... O gritar con todas las fuerzas que me quedan y perder hasta el úlimo hilo de voz.
En ocasiones quisiera poder llamar y explicar sin más lo que pasa por mi cabeza, pero sé que no puedo, nunca es el momento, nunca es mi momento... y en el fondo me alegro que sea asi...
Y sé el motivo, y duele más pensarlo...
Cuando pido silencio es porque deseo silencio... no me gusta el leve murmullo que queda en la lejania.
Me pesan los ojos y la cabeza.
Escuchar la misma canción todo el día puede ser debastador para la mente humana... Por mucho que te encante la música
2 comentarios:
lo malo de los peces es que tienen una memoria de tres segundos...
yo me considero más bien compañera de zulo, supongo que alguien nos habrá secuestrado...
y si te pesan los ojos y la cabeza descansa...duerme...igual te despiertas aliviada...
sweet dreams are made of this
who am I to disagree?
dulces sueños y descansa
Los dulces sueños están hechos de esto?...
Pues en ocasiones son amargos...
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