martes, agosto 28, 2007

Café

La nube negra ha desaparecido de mi cama. Tampoco aparece ya la imagen borrosa que había en la pared. Y todo gracias a un café. Me sorprende la actitud de las personas antes los temores de otras. Me encantan y me relajan. Y consiguen que el día se vuelva más luminoso.
He pasado un fin de semana genial, perdiendo al futbolin, descubriendo bares en los que jamás había estado, asistiendo a discotecas de los años 70 y cenando en pizzerías donde no tienen pizzas. Ni macarrones.
Me sorprende odiar entrelazar mis dedos por la calle y a la vez estar encantada con ello.
¿Te hace un café?

1 comentario:

Anónimo dijo...

Sin perdones, sabes que te espero al otro lado de la nube negra.
Y los fines de semana que vendrán...
Mejor dos cafés solos que uno largo ;-) Cuando quieras!

Un beso