viernes, septiembre 21, 2007

Subcosnciente

Intentaba reorganizar mis escritos. Aunque sé que no debería ser así... Y la gran mayoría de las cosas no se explican o no tienen explicación. No entenderías nada, como antes, son las mismas palabras. Y todo por las 16 calles que separaban a un tío de su descanso. Me bajaría del coche y te dejaría conducir con un pez dentro (y no soy yo). Y sorprendida por el subconsciente que me traiciona con nombres repentinos en mi cabeza intento complacer un último deseo. Pero no puedo. Intento pensar algún motivo razonable para actuar así, pero no lo encuentro. Sin saber muy bien el porque todavía recuerdo como se ha de mirar.
Y teniendo varios ojos que lo observan siempre va todo en la misma dirección. Un único emisor al que ya hace tiempo no le llega ninguna señal.
A veces los peces no entendemos porque pasan según que cosas, porque la gente actúa de cierta manera, porque nos salpica todo de un modo u otro. A veces deberíamos recordar con fuerza que somos peces, que toda nuestra memoria se puede resumir en 3 segundos. Y que podemos dejar muchas cosas atrás si nos lo proponemos. Si nos lo proponemos.

P.d: te quiero pececillo.

2 comentarios:

. dijo...

Lo que me gusta de los peces es lo que hacéis con la boca.
Parece que estáis intentando decir algo que no se puede oír a este lado de la pecera.
Y me da que pensar.

Gentle impulsion dijo...

Te dejo aquí la lagrimita que se me ha escapado.

Y un te quiero desde las profundidades.