A veces las cosas pasan sin saber demasiado bien el motivo. A veces las cosas simplemente vienen a ti, sin pedirlas ni buscarlas. A veces las cosas te llegan en los momentos más inesperados.
De repente te encuentras cogida de una mano que no sabes como ha llegado a tu lado. Y las dudas te asaltan. El pasado... recuerdos, palabras y sensaciones se pasean por tu mente libremente sin saber como poder controlarlos, sintiéndote mal por lo que no deberías e intentando controlar lo que se te viene encima. Pero no se puede...
De repente me encuentro buscando la mano que ya no quiero soltar, que quiero que permanezca a mi lado. Las dudas se han ido, he echado pensamientos pasados y no quiero controlar nada de lo que pueda pasar.
De repente me veo poniendo punto final a frases e iniciando otras en mayúsculas. Me escondo bajo sábanas de cuadros e invento insultos que convierto en cariños, como "piksa" a todas horas e incito a ser freaky, desayuno en bares y ojeo el periódico, bailo el "tirititi" constantemente y me río de los perrillos. Y olvido que he de escribir....
Gracias por darme la oportunidad de reecontrarme en nuestro camino.
1 comentario:
La mayoría de cosas pasan sin saber por qué, pero es que además las cosas bonitas siempre llegan de noche y sin llamar a la puerta.
Muuuuuuaks enorme!
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