martes, febrero 26, 2008

Humo


J. sopla tan fuerte como puede la vela, aunque a veces eso no es suficiente. Esta vez no cantamos cumpleaños feliz, pero si aplaudimos y nos llenamos de ilusión cuando se apaga.
- Mira! el humo
Encarcela el humo entre sus manitas pero al abrirlas se escapa rápidamente. Y la acción se repite varias veces más...
- ¿Dónde va?

Escuchar conversciones en las que no debería estar presente. Sólo por desvanecer curiosidades y saber que se dice de los temas más vanales e insospechados que se pueden recordar un día. Soplar palabras al oido de las personas que cruzaron por esa calle y observar reacciones. Observar, observar y observar ¿Risas, lágrimas, falsas sonrisas, silencios, ventanas, recuerdos, sensaciones, canciones...? Observar y escuchar el silencio. Viajar donde no existe la materia y poder hablar con libertad, llorar, disculparse sin motivos. Sentarse, una frente a otra, y preguntarse cosas que no se deberían pronunciar en voz alta. Aclarar sensaciones y dudas y soltar alguna que otra lágrima. Ordenar los cajones más profundos y realizar escaleras que suban a lo más alto. Respirar en calma, pensar y olvidar datos sin importancia. Revivir sensaciones y saber que camino tomar, saber disfrutar. Adelantarse al tiempo y retroceder, cambiarlo. Ver las consecuencias de una u otra señal, decidir sobre seguro y no sobre sentimentalismos, orgullos o ideales.Desaparecer.

- Simplemente desaparece.









1 comentario:

Gentle impulsion dijo...

De tanto tiempo que lleva aquí el humo que ya se ha disipado por completo!

No tienes nada nuevo para contarnos????

Un besito!